Las fotocopiadoras reacondicionadas pueden reducir considerablemente la inversión necesaria para disponer de un equipo profesional, pero comprar únicamente porque una máquina parece barata puede terminar saliendo caro. El estado real del equipo, el contador, las piezas sometidas a desgaste, la disponibilidad de repuestos y el coste de mantenimiento son mucho más importantes que su aspecto exterior.
La pregunta correcta no es si una fotocopiadora reacondicionada es mejor o peor que una nueva. La cuestión es si esa unidad concreta puede soportar de forma fiable el trabajo que va a realizar tu empresa durante los próximos años.
¿Qué es realmente una fotocopiadora reacondicionada?
Una fotocopiadora reacondicionada es un equipo que ya ha tenido un uso anterior y que posteriormente ha sido revisado antes de volver a ponerse en servicio.
Pero el término reacondicionado, por sí solo, dice poco. Dos máquinas anunciadas como reacondicionadas pueden encontrarse en situaciones completamente diferentes.
Una puede haber sido desmontada, limpiada, comprobada y haber recibido sustitución de determinados componentes desgastados. Otra puede haber recibido simplemente una limpieza exterior y una comprobación básica.
Por eso conviene diferenciar tres conceptos:
- Equipo usado: ha tenido un propietario o usuario anterior y se vende en su estado actual.
- Equipo revisado: se han comprobado determinadas funciones antes de volver a utilizarlo.
- Equipo reacondicionado: debería existir un proceso de revisión, mantenimiento y corrección de los elementos que lo necesiten antes de volver a ponerlo en servicio.
Lo importante, por tanto, no es la etiqueta utilizada en el anuncio. Es saber qué se ha revisado realmente y en qué condiciones se entrega la máquina.
¿Cuándo puede interesar comprar una fotocopiadora reacondicionada?
Un equipo reacondicionado puede tener bastante sentido cuando la empresa necesita prestaciones profesionales, pero no necesita necesariamente la última generación de hardware.
Puede ser una alternativa razonable en oficinas que necesitan impresión A3, escaneado automático, impresión a doble cara, varios cajones de papel o determinadas opciones de acabado y encuentran esas características en una máquina profesional que todavía mantiene soporte técnico.
También puede ser interesante cuando el volumen de impresión es moderado y la empresa quiere priorizar el coste total del servicio frente a disponer del modelo más reciente.
En estos casos, el reacondicionado permite aprovechar equipos profesionales que todavía pueden tener una vida útil considerable siempre que hayan sido seleccionados y revisados correctamente.
Fotocopiadora reacondicionada y fotocopiadora nueva: la diferencia no es solo el precio
Comparar únicamente el precio de adquisición puede llevar a una decisión equivocada.
Una fotocopiadora nueva parte con todos sus componentes sin uso, incorpora normalmente una plataforma tecnológica más reciente y suele disponer de un horizonte más amplio de soporte, piezas y compatibilidad.
Una reacondicionada puede requerir una inversión inicial menor, pero ya existe desgaste acumulado.
La comparación debería incluir al menos:
- Precio del equipo.
- Contador actual.
- Estado de los principales componentes.
- Coste de los consumibles.
- Coste de mantenimiento.
- Disponibilidad de piezas.
- Volumen mensual previsto.
- Funciones realmente necesarias.
- Previsión de años durante los que se quiere mantener la máquina.
Una máquina más económica deja de serlo si comienza a sufrir averías, provoca interrupciones continuas o utiliza consumibles difíciles de conseguir.
El contador es importante, pero no cuenta toda la historia
Uno de los primeros datos que deberías pedir al valorar fotocopiadoras reacondicionadas es su contador.
El contador indica aproximadamente cuánto ha trabajado el equipo. Sin embargo, utilizarlo como único criterio sería parecido a valorar un vehículo exclusivamente por sus kilómetros.
Hay que interpretarlo junto con el tipo de máquina, su mantenimiento y las condiciones en las que ha trabajado.
En determinados equipos pueden existir además diferentes contadores para impresiones en blanco y negro, color, tamaños de papel o escaneados. Estos datos ayudan a entender mejor cómo se ha utilizado la máquina.
Una máquina con relativamente pocas impresiones pero muchos años almacenada o con mantenimiento deficiente no tiene por qué encontrarse en mejores condiciones que otra con mayor volumen y mantenimiento periódico.
Aviso estratégico
No compres una fotocopiadora reacondicionada únicamente porque tenga un contador aparentemente bajo. El contador debe analizarse junto con la antigüedad, mantenimiento, estado mecánico y disponibilidad de repuestos.
Qué componentes conviene revisar antes de comprar
Las fotocopiadoras profesionales incorporan numerosos componentes sometidos a desgaste. No todos necesitan sustituirse al mismo tiempo y su duración depende del modelo, del volumen y del tipo de utilización.
Entre los elementos que conviene comprobar se encuentran:
- Unidad o unidades de imagen.
- Tambores y elementos asociados.
- Unidad de fusor.
- Rodillos de alimentación y arrastre de papel.
- Sistema de transferencia.
- Alimentador automático de documentos.
- Bandejas y mecanismos de papel.
- Componentes asociados al escaneado.
No significa que todos estos componentes tengan que ser nuevos. Significa que el proveedor debería conocer su estado y valorar si pueden seguir trabajando con fiabilidad.
También conviene realizar pruebas reales: imprimir varias páginas, utilizar diferentes bandejas, imprimir a doble cara, escanear documentos mediante el alimentador automático y comprobar que no aparecen atascos, manchas, bandas o problemas de alimentación.
Comprueba que todavía existen consumibles y repuestos
Este criterio suele ser más importante que conseguir un pequeño descuento adicional en el precio de compra.
Una fotocopiadora puede encontrarse en buenas condiciones mecánicas y, sin embargo, estar acercándose a una etapa en la que determinadas piezas resulten difíciles de conseguir.
Antes de comprar conviene comprobar la disponibilidad razonable de:
- Tóner.
- Unidades de imagen.
- Fusores.
- Rodillos.
- Piezas de mantenimiento.
- Repuestos electrónicos y mecánicos relevantes.
También es importante comprobar que el equipo puede integrarse con los ordenadores, sistemas operativos y procesos actuales de la empresa.
Una fotocopiadora puede imprimir perfectamente y, sin embargo, quedarse corta si necesitas determinadas funciones de escaneado, autenticación, almacenamiento en red o integración documental.
El coste por copia importa más que el precio de compra
Supongamos que encuentras dos equipos que realizan prácticamente las mismas funciones.
Uno cuesta menos, pero utiliza consumibles más caros y tiene componentes próximos a necesitar sustitución. El segundo cuesta algo más, pero tiene mejores condiciones de mantenimiento y costes operativos más controlados.
La máquina más barata inicialmente puede acabar siendo la opción más cara.
Por eso conviene calcular el coste total previsto y no únicamente la inversión inicial.
En ese cálculo deberían entrar el mantenimiento, las piezas, los consumibles y también las consecuencias de una posible parada del equipo.
Si una oficina depende de una multifunción central para imprimir, digitalizar contratos o procesar documentación administrativa, una avería puede afectar a varias personas a la vez.
Un ejemplo práctico de cómo tomar la decisión
Imagina una pyme que necesita una multifunción A3 en color para administración. Imprime regularmente, pero su volumen no es especialmente elevado. También necesita escanear lotes de facturas y contratos.
Encuentra una máquina reacondicionada que cuesta bastante menos que un modelo nuevo.
Comprar únicamente por el precio sería insuficiente.
Antes debería comprobar el contador, el estado del alimentador automático, el sistema de impresión, los componentes de desgaste, la disponibilidad de tóner y repuestos y el coste previsto del mantenimiento.
También debería comprobar que las funciones de escaneado encajan con su forma de trabajar.
Si todo lo anterior resulta adecuado, utilizar una máquina reacondicionada podría ser perfectamente razonable.
Por el contrario, si el equipo tiene una antigüedad elevada, necesita próximamente varias piezas importantes o no encaja bien con los procesos digitales de la empresa, el menor precio inicial probablemente no justificará la compra.
¿Son más sostenibles las fotocopiadoras reacondicionadas?
Reutilizar una máquina que todavía puede continuar trabajando evita sustituir inmediatamente un equipo funcional por otro nuevo y prolonga el aprovechamiento del hardware existente.
Desde ese punto de vista, el reacondicionamiento puede formar parte de una estrategia de aprovechamiento más racional de los equipos.
Pero tampoco conviene convertir la sostenibilidad en un argumento automático.
Mantener cualquier máquina indefinidamente no siempre es la mejor opción. Un equipo con averías continuas, dificultades de mantenimiento o características que obligan a realizar procesos manuales innecesarios puede dejar de tener sentido operativo.
La decisión debería equilibrar vida útil, fiabilidad, disponibilidad de piezas, necesidades actuales y coste.
Cuándo no recomendamos basar la decisión en un reacondicionado
Hay situaciones en las que tiene más sentido estudiar un equipo nuevo o una plataforma más reciente.
Por ejemplo, cuando la impresión es crítica para la actividad, el volumen es elevado o existen requisitos tecnológicos que una generación anterior no puede cubrir adecuadamente.
También conviene extremar la precaución cuando:
- No se puede conocer el contador del equipo.
- No existe información clara sobre su estado.
- El proveedor no puede explicar qué se ha revisado.
- Hay dudas sobre la disponibilidad de repuestos.
- La máquina está sobredimensionada o infradimensionada para el volumen real.
- Las funciones de digitalización se han quedado cortas para los procesos actuales.
- El ahorro frente a una alternativa más reciente es reducido.
En estas situaciones, insistir en comprar reacondicionado simplemente para reducir la inversión inicial puede trasladar el coste hacia mantenimiento, interrupciones y sustituciones posteriores.
También puede ocurrir lo contrario: quizá no necesites cambiar de máquina
Antes de comprar una fotocopiadora reacondicionada o nueva merece la pena revisar el equipo que ya tienes.
Algunos problemas de impresión no requieren sustituir la máquina.
Una revisión técnica, cambiar determinados componentes, configurar correctamente las bandejas, reorganizar los dispositivos de la oficina o eliminar impresoras pequeñas innecesarias puede solucionar parte del problema.
También puede ocurrir que la empresa tenga varias máquinas infrautilizadas cuando una configuración diferente del parque permitiría trabajar con menos equipos.
Por eso el punto de partida debería ser siempre el mismo: analizar la necesidad antes de elegir la máquina.
Checklist para comprar una fotocopiadora reacondicionada
Antes de tomar una decisión, intenta obtener una respuesta clara a estas preguntas:
- ¿Cuál es el modelo exacto?
- ¿De qué año o generación es?
- ¿Qué contador tiene?
- ¿Qué tipo de trabajo realizó anteriormente?
- ¿Qué componentes se han revisado?
- ¿Qué piezas se han sustituido?
- ¿Qué componentes presentan desgaste?
- ¿Hay consumibles disponibles?
- ¿Hay repuestos disponibles?
- ¿Quién realizará el mantenimiento?
- ¿Qué cobertura de servicio se ofrece?
- ¿Puede probarse el equipo antes de utilizarlo?
- ¿Soporta el volumen previsto?
- ¿Dispone de las funciones de impresión y escaneado necesarias?
- ¿Encaja con la infraestructura informática de la empresa?
Si varias de estas preguntas no pueden responderse, conviene investigar más antes de comprar.
Comprar, mantener, reacondicionar o pasar a renting
La decisión tampoco tiene por qué limitarse a elegir entre una fotocopiadora nueva y otra reacondicionada.
Dependiendo de la empresa pueden existir cuatro alternativas: mantener el equipo actual, repararlo o reacondicionarlo, comprar otro equipo o estudiar una fórmula de renting o servicio asociado.
Cada alternativa distribuye de forma diferente la inversión, el mantenimiento y el riesgo de averías.
Para una empresa que imprime muy poco puede ser innecesario instalar una gran fotocopiadora profesional. Para otra que depende diariamente de la impresión y digitalización, disponer de soporte y continuidad puede tener más importancia que conseguir el precio de compra más bajo.
La solución adecuada depende del volumen y del proceso, no de que una determinada modalidad sea siempre mejor que otra.
Criterio antes que equipo
Antes de pedir precios, calcula aproximadamente cuánto imprimes, qué porcentaje necesitas en color, qué tamaños de papel utilizas y qué tareas de escaneado realizas. Elegir primero la máquina y analizar después las necesidades suele producir equipos sobredimensionados o insuficientes.
Cómo puede ayudarte Mafosan a valorar una fotocopiadora reacondicionada
En Mafosan podemos analizar las necesidades de impresión profesional de tu empresa antes de plantear un cambio de equipo.
El objetivo es determinar qué capacidad necesitas realmente, qué funciones utilizas, qué volumen soportará la máquina y qué alternativas existen entre mantener el parque actual, sustituir equipos o estudiar otras modalidades.
En una fotocopiadora reacondicionada tiene especial importancia valorar el estado del equipo junto con sus costes futuros, no únicamente el precio al que puede adquirirse.
La conclusión: compra el estado y la capacidad, no la etiqueta
Una fotocopiadora reacondicionada puede ser una buena decisión para muchas empresas si la máquina tiene una procedencia razonablemente conocida, se ha revisado correctamente, mantiene repuestos y consumibles disponibles y está dimensionada para el volumen que deberá soportar.
También puede ser una mala compra si el precio atractivo oculta desgaste, falta de mantenimiento, componentes próximos al final de su vida útil o una tecnología que ya no encaja con los procesos de la empresa.
No existe una regla que diga que nuevo es siempre mejor o que reacondicionado siempre permite ahorrar. La decisión correcta depende del estado concreto del equipo, del trabajo que deberá realizar y del coste total previsto durante su utilización.
Si estás valorando sustituir una fotocopiadora, en Mafosan podemos revisar contigo el volumen de impresión, el estado de tu parque actual, los costes de mantenimiento y las funciones que realmente necesitas para comparar con criterio las alternativas disponibles antes de cambiar de equipo.